Estela Tormo y Lídia Vila son el núcleo perfecto de Júlia (dreampop, Alcoi); su propuesta, que se propone -con éxito- construir con exuberancia desde la austeridad, no necesita nada más. Su último disco ‘Pròxima B’ (Malatesta Records / Hidden Track Records, 2017) ofrece una colección que se sumerge con facilidad en los paisajes sintéticos y los mantres electrónicos construidos a partir de sintetizadores, programaciones y cajas de ritmo, pero también gracias al meticuloso trabajo con guitarras y voces. Ocho canciones, siguiendo con la línea de austeridad cualitativa de su primer disco, componen una segunda entrega que, gracias a la versatilidad de sus bases, las letras construidas con el material de que están hechas las metáforas y la querencia por el retorno necesario, sitúa a Júlia en la estrella de grupos como Austra, pero también las acerca a los primeros y más inspirados Maga.
‘Pròxima B’ fue escogido Mejor Disco Valenciano del Año para medios especializados como Mondo Sonoro o BEAT Valencia. Además, figuraba entre los 45 mejores discos nacionales del 2017 para Rockdelux.