A Marina le gustaba dibujar desde bien pequeña, lo demostraba haciendo garabatos secuenciados en los tacos de post-it que había al lado del teléfono fijo de su casa. Esos fueron sus primeros flipbooks. Estudió Bellas Artes en Valencia, donde también hizo el Master de Producción Artística. La mayor parte de su actividad profesional está centrada en la ilustración, aunque gracias a su versatilidad formativa ha participado en proyectos audiovisuales y del ámbito del diseño. Es observadora, le gustan las historias sencillas y la atención a los pequeños detalles. Ha trabajado para Emilio Marti en la película documental «Makun (no llores). Dibujos en un CIE», para el Jardí Botànic de la Universitat de València, las editoriales Andana y Principia con ilustraciones de cuentos infantiles y juveniles, además de diferentes empresas privadas y entidades públicas.